Observación interior:

Parte superior de un receptor
Un vez sacado el bloque de la radio (vamos a tomar como ejemplo el de la figura de arriba) observaremos el estado general del mismo. Nos fijamos en la válvulas, generalmente llenas de polvo y nos fijaremos por si hay alguna que tenga mal aspecto (demasiado negra, zócalo quemado, componentes interiores sueltos...). Se soltarán y limpiarán aparte para luego volver a colocarlas y así trabajar sin peligro de romperlas.
También el aspecto de los cables es importante, si la radio ha estado expuesta a la humedad o en un desván durante mucho tiempo, los cables estarán resecos e incluso sin el aislante.
El transformador de entrada, si lo lleva, observaremos si presenta abombamientos o manchas negras, lo que indicaría que está quemado o a punto de hacerlo.
Comprobaremos también el hilo que arrastra el "cursor" del dial, a veces está roto, deshilachado o simplemente no está.

Parte inferior de un receptor
Generalmente la parte superior es la parte mejor conservada, dar la vuelta a todo el bloque CUIDADO AL APOYARLO, y observar la parte de abajo. Si la radio ha estado en las condiciones que hemos dicho arriba puede estar como la de la foto. Se observa en primer lugar un condensador completamente seco y perforado, además de resistencias quemadas, y algún que otro cable quemado.
Si el estado es tan o mas deplorable que el de la foto de arriba os aconsejo que directamente no la enchuféis, que con toda urgencia os pongáis a sustituir los componentes que estén defectuosos. No importa que sea con componentes nuevos, más adelante ya nos ocuparemos de la "cirugía estética" de los receptores.
Un consejo
personal: Es interesante, sobre todo si tenéis una cámara digital, sacar fotos
antes de ponerse a reparar la radio, os servirá para el archivo personal, como
guía....![]()